Virus,
Bacterias y Parásitos.
EnfermedadesVirales
EnfermedadesVirales
Hepatitis B
Consideraciones generales:
Hepatitis
significa inflamación del hígado. Inflamación es la hinchazón dolorosa y de
color rojo que ocurre cuando los tejidos del cuerpo se infectan o lesionan. La
inflamación puede causar que los órganos no funcionen adecuadamente.
El
hígado es un órgano que desempeña muchas funciones importantes:
•
Elimina sustancias químicas dañinas de la sangre
•
Combate las infecciones
•
Ayuda a digerir los alimentos
•
Almacena nutrientes y vitaminas
•
Almacena energía
•
Usted no puede vivir sin hígado.
Agente causal:
La
hepatitis B es causada por un virus del género Orthohepadnavirus perteneciente
a la familia Hepadnaviridae conocido con el nombre de virus de la hepatitis B
(VHB). El virus tiene aproximadamente 42 nm de diámetro con un ADN que es
parcialmente de doble cadena de unos 3200 pb de largo encapsulado por una
cápside, el cual está a su vez cubierta por una envoltura viral rodeado por
lípidos y proteínas incrustadas en su superficie. La proteína viral de
superficie (HBsAg) tiene tres formas principales, L, M y S.
El
virus de la hepatitis B consta de ocho genotipos (A-H), los cuales se
distribuyen de forma desigual geográficamente.
Epidemiología:
La
hepatitis B es endémica en China y otras zonas de Asia. La mayoría de las
infecciones se producen en esa región durante la infancia, y el 8%-10% de la
población adulta está infectada de forma crónica. El cáncer hepático causado
por la hepatitis B es una de las tres primeras causas de cáncer en el hombre, y
también es una causa importante de cáncer en la mujer en esa región.
También
hay tasas elevadas de infección crónica en la cuenca del Amazonas y en el sur
de Europa oriental y central. Se calcula que un 2%-5% de la población general
de Oriente Medio y del subcontinente indio padece infección crónica. En Europa
occidental y Norteamérica, la población con infección crónica no llega al 1%.
Se
calcula que en el mundo hay unos 2000 millones de personas infectadas por el
VHB y más de 350 millones con infección hepática crónica. Cada año mueren unas
600 000 personas a causa de los efectos agudos o crónicos de la hepatitis B.
Contagio:
El
virus de la hepatitis B se propaga a través de la sangre y otros fluidos
corporales. La infección se puede presentar si la persona:
•
Recibe transfusiones de sangre.
•
Tiene contacto con sangre en escenarios de atención médica.
•
Se ha sometido a tatuajes o acupuntura con instrumentos contaminados.
•
Ha compartido agujas al consumir drogas.
•
Ha tenido relaciones sexuales sin precaución con una persona infectada
El
virus de la hepatitis B se le puede transmitir a un bebé durante el parto o
poco después si la madre está infectada.
El
riesgo de llegar a infectarse de manera crónica depende de la edad de la
persona en el momento de la infección. La mayoría de los recién nacidos y
alrededor del 50% de los niños infectados con hepatitis B desarrollan hepatitis
crónica. Sólo unos pocos adultos infectados con VHB desarrollan dicha afección
crónica.
La trasmisión más frecuente en los países en
desarrollo puede ser:
•
Perinatal (de la madre al recién nacido durante el parto);
•
Infecciones en la primera infancia (infección que pasa desapercibida por
contacto estrecho con personas infectadas en el hogar);
•
Prácticas de inyección peligrosas;
•
Transfusiones con sangre contaminada;
•
Relaciones sexuales sin protección.
En
muchos países desarrollados (por ejemplo, los de Europa occidental y Norteamérica),
las características de la transmisión son diferentes a la de los países en
desarrollo. En los primeros la mayoría de las infecciones se transmiten entre
adultos jóvenes por contacto sexual o consumo de drogas inyectables. El VHB
representa un importante riesgo laboral para los profesionales sanitarios.
El
VHB no se transmite por alimentos o agua contaminados, y tampoco en contactos
ocasionales en el lugar de trabajo.
Un
90% de los lactantes infectados en el primer año de vida sufren infección
crónica; un 30% a 50% de los niños infectados entre el año y los cuatro años
desarrollan infección crónica.
En
los adultos:
Un
25% de los adultos con infección crónica adquirida en la infancia mueren de
cirrosis o cáncer hepático relacionados con el VHB;
Un
90% de los adultos sanos infectados por el VHB se recuperan y se ven
completamente libres del virus en un plazo de seis meses.
Usted no puede contraer la hepatitis B al:
•
Estrecharle la mano a una persona infectada
•
Abrazar a una persona infectada
•
Sentarse junto a una persona infectada.
Patogenia:
La
mayor parte del daño del virus de la hepatitis B se debe a la respuesta del
cuerpo a la infección. Cuando la respuesta inmunitaria del cuerpo detecta la
infección, envía células especiales para combatirla. Sin embargo, estas células
que combaten la enfermedad pueden llevar a la inflamación del hígado. El daño
hepático también interfiere con la capacidad del cuerpo para deshacerse de la
bilirrubina, un producto de la descomposición de glóbulos rojos viejos. Esto
lleva a que se presente ictericia (coloración amarillenta de los ojos y del
cuerpo) y orina turbia (coluria).
Incubación:
El
periodo de incubación medio es de 90 días, pero puede oscilar entre 30 y 180.
El virus se puede detectar a los 30-60 días de la infección y persiste durante
un periodo de duración variable.
Síntomas:
La
hepatitis B usualmente no presenta síntomas. Los adultos y los niños de 5 años
en adelante algunas veces presentan uno o más de los siguientes síntomas:
Color
amarillento de los ojos y la piel, llamado ictericia
El
sangrado demora más tiempo de lo normal en detenerse
Hinchazón
del abdomen o los tobillos
Moretones
que aparecen fácilmente
Cansancio
Malestar
estomacal
Fiebre
Pérdida
de apetito
Diarrea
Heces
blancuzcas
Orina
turbia y amarillenta
La
hepatitis B es crónica cuando el cuerpo no puede deshacerse del virus de la
hepatitis B. Los niños sobre todo, especialmente los lactantes, tienen mayor
probabilidad de contraerla. La hepatitis B crónica usualmente no presenta
síntomas hasta que aparecen signos de daño al hígado. Sin un tratamiento, puede
causar cicatrización del hígado, también llamada cirrosis, cáncer de hígado e
insuficiencia hepática.
Diagnóstico:
Se
hacen los siguientes exámenes para ayudar a diagnosticarla:
•
Nivel de albúmina (puede estar bajo).
•
Pruebas analíticas de anticuerpos contra la hepatitis B.
•
Pruebas de la función hepática. Tiempo de protrombina (puede incrementarse
debido a insuficiencia hepática severa)
Las
pruebas permiten determinar si la infección es aguda o crónica.
El
diagnóstico de laboratorio de la hepatitis B se centra en la detección del
antígeno de superficie HbsAg. Un resultado positivo para ese antígeno significa
que la persona sufre una infección activa (aguda o crónica). La OMS recomienda
que se analice la presencia de este marcador en todas las donaciones de sangre
para evitar la transmisión del virus a los receptores.
Otras
pruebas:
Análisis
de anticuerpos contra el antígeno de superficie del virus de la hepatitis B: un
resultado positivo indica que la persona bien se ha recuperado de una infección
aguda y ha eliminado el virus, o bien ha sido vacunada contra la hepatitis B.
La persona está inmunizada contra la infección en el futuro y ha dejado de ser
contagiosa.
Análisis
de los anticuerpos contra el antígeno nuclear del virus: un resultado positivo
indica que la persona ha sufrido la infección recientemente o se infectó en el
pasado. Si se obtiene también al mismo tiempo un resultado positivo para el
antígeno de superficie, probablemente se trate de un caso de infección crónica.
Tratamiento:
No
hay un tratamiento específico contra la hepatitis B aguda. Las medidas se
centran en mantener el bienestar y el equilibrio nutricional, que incluye la
reposición de los líquidos perdidos por los vómitos y la diarrea.
No
necesita un tratamiento diferente al monitoreo cuidadoso de la función
hepática, lo cual involucra exámenes de sangre. En los casos raros en que la
persona desarrolla insuficiencia hepática, se le debe monitorear en una unidad
de cuidados intensivos (UCI) hasta que se recupere o hasta que sea necesario un
trasplante de hígado, que es la única cura en estos casos.
El
daño hepático le dificulta al hígado su capacidad de descomponer proteínas, de manera
que se debe restringir la ingesta proteica. Se administrarán medicamentos para
limitar la producción de proteínas por parte de las bacterias en el cuerpo.
El
tratamiento de la hepatitis crónica consiste en medicamentos para tratar
infecciones y reducir la inflamación y otros síntomas. Asimismo, el transplante
de hígado se utiliza para tratar la enfermedad hepática por hepatitis B crónica
en estado terminal.
Algunas
personas con hepatitis B crónica pueden responder al tratamiento con
medicamentos como antivirales e interferón. El tratamiento puede suponer un
gasto anual de miles de dólares, y no está alcance de la mayoría de los
pacientes en los países en desarrollo.
Los
lactantes nacidos de madres que se sabe que tienen hepatitis B pueden ser tratados
con anticuerpos en contra del virus de la hepatitis B, la inmunoglobulina de
hepatitis B o IgHB. Cuando se administra la vacuna con el plazo de doce horas
de nacimiento, el riesgo de contraer la hepatitis B se reduce un 95%. Este
tratamiento permite que una madre pueda amamantar a su hijo con seguridad.
El
cáncer hepático es casi siempre mortal, y suele aparece a edades en que los
pacientes son muy productivos y tienen cargas familiares. En los países en
desarrollo, la mayoría de los pacientes con cáncer hepático mueren a los pocos
meses del diagnóstico. En los países de ingresos altos, la cirugía y la
quimioterapia pueden prolongar la vida unos cuantos años.
Algunos
pacientes con cirrosis reciben trasplantes hepáticos, con diverso éxito.
Cirugía:
La
hepatitis B puede acabar dañando el hígado de forma irreversible, de forma que
la única solución sería un trasplante.
Evolución:
La
enfermedad aguda generalmente desaparece después de 2 o 3 semanas y el hígado
vuelve a la normalidad en aproximadamente 4 meses.
Algunas
personas infectadas desarrollan hepatitis crónica.
La
hepatitis B es mortal en aproximadamente un 1% de los casos.
Complicaciones:
Existe
una tasa de carcinoma hepatocelular más alta en aquellas personas que han
tenido hepatitis B que en la población general.
Otras
complicaciones pueden abarcar:
•
Hepatitis crónica y persistente.
•
Cirrosis
Prevención:
Las
personas que están en alto riesgo, incluyendo los trabajadores de la salud y
aquellos que conviven con alguien con hepatitis B, deben hacerse aplicar la
vacuna contra la hepatitis B. Se recomienda la vacunación de todos los recién
nacidos y niños que no hayan llegado todavía a la pubertad. Los bebés nacidos
de madres que en el momento tengan hepatitis B aguda o que hayan tenido la
infección reciben vacunas especiales que incluyen la administración de
inmunoglobulina contra la hepatitis B y vacunación contra la hepatitis B en las
12 horas posteriores al nacimiento.
El
examen de toda la sangre donada ha reducido la probabilidad de contraer hepatitis
B en una transfusión de sangre. La notificación obligatoria de esta enfermedad
permite a los trabajadores de la salud del estado rastrear a las personas que
han estado expuestas al virus y vacunar a aquellos que aún no han desarrollado
la enfermedad.
Se
debe evitar el contacto sexual con una persona que padezca hepatitis B crónica
o aguda. El uso de condones, si se hace en forma sistemática y apropiada,
también puede reducir el riesgo de desarrollar esta afección.
Hepatitis A
CONSIDERACIONES GENERALES:
Hepatitis
significa inflamación del hígado. Inflamación es la hinchazón dolorosa y de
color rojo que ocurre cuando los tejidos del cuerpo se infectan o lesionan. La
inflamación puede causar que los órganos no funcionen adecuadamente.
Función
del hígado:
El
hígado es un órgano que desempeña muchas funciones importantes.
Elimina
sustancias químicas dañinas de la sangre.
Combate
las infecciones.
Ayuda
en la digestión de los alimentos.
Almacena
nutrientes y vitaminas.
Almacena
energía.
Usted
no puede vivir sin hígado.
DEFINICIÓN:
La
hepatitis A es una enfermedad viral del hígado.
FRECUENCIA:
La
hepatitis A se presenta esporádicamente y en epidemias en el mundo entero, y
tiende a reaparecer periódicamente. A nivel mundial, las infecciones por VHA ascienden
aproximadamente a 1,4 millones de casos al año.
Es
una enfermedad distribuida en todo el mundo, que afecta anualmente a alrededor
10 millones de personas. Dicha enfermedad alcanzó sus máximos picos de
incidencia en los años 1961 y 1971, para casi desaparecer en la década de los
80. Sin embargo, desde entonces la tasa de incidencia de hepatitis A ha ido en
aumento, unos 200.000 casos anuales, de forma que por ejemplo en países tan
desarrollados como Estados Unidos, la hepatitis A supone el 25% de los casos de
hepatitis y produce alrededor de 100 muertes anuales.
AGENTE CAUSAL:
El
virus de la hepatitis A es una partícula sin envoltura de 27-32 nm de diámetro
y pertenece a la familia de los picornavirus. Una de sus características es su
estricto tropismo por el hígado donde realiza su replicación. La infección
celular por picornavirus provoca la lisis de la célula infectada .Sin embargo
en el caso del VHA no es necesaria la lisis celular para la liberación de las
partículas infecciosas. Por este motivo se cree que la salida del VHA se
produce de forma inespecífica a través de la membrana celular.
El
virus de la hepatitis A es una de las causas más frecuentes de infección de
transmisión alimentaria. Los virus persisten en el medio y pueden resistir los
procesos de producción de alimentos usados habitualmente para inactivar y/o
controlar las bacterias patógenas.
La
enfermedad puede tener consecuencias económicas y sociales graves en las
comunidades. Los pacientes pueden tardar semanas o meses en recuperarse y
reanudar sus actividades laborales, escolares o cotidianas. La repercusión en
los establecimientos de comidas contaminados por el virus y en la productividad
local en general puede ser grave.
EPIDEMIOLOGÍA:
Se
pueden distinguir zonas geográficas de nivel elevado, intermedio o bajo de
infección por VHA:
•
Zonas con altos niveles de infección:
En
los países en desarrollo con condiciones de saneamiento y prácticas de higiene
deficientes, la mayoría de los niños (90%) han sufrido la infección antes de los
10 años. Los infectados durante la infancia no padecen síntomas visibles. Las
epidemias son poco frecuentes porque los niños más mayores y los adultos suelen
estar inmunizados. En estas zonas las tasas de morbilidad sintomática son bajas
y los brotes epidémicos son raros.
•
Zonas con niveles intermedios de infección:
En
los países en desarrollo, los países con economías en transición y las regiones
con niveles desiguales de saneamiento, los niños suelen eludir la infección
durante la primera infancia. Paradójicamente, esas mejoras de la situación
económica y del saneamiento pueden traducirse en una mayor vulnerabilidad en
los grupos de más edad y en tasas de morbilidad superiores, pues la infección
afecta a adolescentes y adultos, y pueden producirse grandes brotes epidémicos.
•
Zonas con bajos niveles de infección:
En
los países desarrollados con buen nivel de saneamiento e higiene las tasas de
infección son bajas. Puede haber morbilidad entre los adolescentes y adultos de
los grupos con mayor riesgo, como los consumidores de drogas inyectables, los
hombres homosexuales y las personas que viajan a zonas de alta endemicidad, así
como en algunas poblaciones aisladas, por ejemplo comunidades religiosas
cerradas.
RIESGOS:
Cualquier
persona puede contraer la hepatitis A. Pero algunas personas son más propensas
que otras, entre las que se incluyen
Cualquier
persona que no haya sido vacunada o no se haya infectado antes puede contraer
la hepatitis A.
En
las zonas donde el virus está extendido (alta endemicidad), la mayoría de las
infecciones se producen durante la primera infancia.
Las
personas que viajan a países en vías de desarrollo.
Las
personas que viven con alguien que tiene hepatitis A.
Las
personas que usan drogas ilegales, entre las que se incluyen drogas no
inyectables.
Entre
los elementos de riesgo cabe citar los siguientes:
•
Saneamiento deficiente
•
Falta de agua salubre
•
Drogas inyectables
•
Convivencia con una persona infectada
•
Relaciones sexuales con una persona con infección aguda por VHA.
CONTAGIO:
Esta
enfermedad se transmite por medio de las comidas o de las aguas contaminadas o
el contacto con personas infectadas en el momento.
Se
puede contraer la hepatitis A mediante el contacto con las heces de una persona
infectada.
•
Comer alimentos preparados por alguien con hepatitis A que no se lavó las manos
después de usar el baño
•
Beber agua contaminada o ingiere alimentos lavados con agua contaminada.
•
Meter en la boca los dedos o un objeto que estuvo en contacto con las heces
infectadas de una persona con hepatitis A.
•
Tener contacto personal cercano con una persona infectada, ya sea mediante
relaciones sexuales o al cuidar de alguien que contrajo hepatitis A.
La
enfermedad está estrechamente asociada a la falta de agua potable, un
saneamiento deficiente y una mala higiene personal.
Las
epidemias asociadas a alimentos o agua contaminados pueden aparecer de forma
explosiva, como la epidemia registrada en Shangai en 1988, que afectó a unas
300 000 personas.
No
hay contagio de:
•
Alguien que estornuda o que esta tosiendo cerca de usted.
•
Sentarse junto a una persona con hepatitis A
•
Abrazar a una persona infectada
Incubación:
El
virus de la hepatitis A se aloja en las heces de una persona infectada durante
el período de incubación de 15 a 45 días antes de que se presenten los síntomas
y durante la primera semana de la enfermedad. La sangre y las secreciones
corporales también pueden ser infectantes.
SÍNTOMAS:
Tienen
carácter moderado o grave y comprenden:
•
fiebre,
•
malestar,
•
pérdida de apetito,
•
diarrea,
•
náuseas,
•
molestias abdominales,
•
coloración oscura de la orina (coluria),
•
ictericia (coloración amarillenta de la piel y la esclerótica ocular).
Los
infectados no siempre presentan todos esos síntomas.
Los
adultos desarrollan signos y síntomas con mayor frecuencia que los niños, y la
gravedad de la enfermedad, así como la mortalidad, aumentan con la edad. Los
menores de seis años infectados no suelen tener síntomas apreciables, y solo el
10% muestran ictericia. Entre los niños más mayores y los adultos la infección
suele causar síntomas más graves, con ictericia en más del 70% de los casos.
Los
síntomas asociados con la hepatitis A son similares a los de la gripe, pero la
piel y los ojos se tornan amarillos (ictericia), debido a que el hígado, por la
inflamación, no es capaz de filtrar la bilirrubina de la sangre.
Los
niños menores de 6 años por lo general no presentan síntomas. Los niños de
mayor edad y los adultos usualmente presentan síntomas leves parecidos a los de
la gripe o influenza.
A
diferencia de las hepatitis B y C, la hepatitis A no causa hepatopatía crónica
y rara vez es mortal, pero puede causar síntomas debilitantes y hepatitis
fulminante (insuficiencia hepática aguda), que se asocia a una alta mortalidad.
El
virus de la hepatitis A no permanece en el cuerpo después de que la infección
se ha resuelto y no hay estado de portador (una persona o animal que disemina
la enfermedad a otros pero que no resulta enfermo).
DIAGNÓSTICO:
En
el examen físico del abdomen, el médico puede descubrir un agrandamiento y
sensibilidad del hígado.
En
sangre se encontrarán disminuidos los linfocitos y elevadas las transaminasas y
la bilirrubina. En orina aparecerá aumentada también esta última o sus
derivados.
Los
análisis de sangre indicarán si es hepatitis A o algún otro tipo de hepatitis.
Diagnóstico
diferencial:
Otras
infecciones comunes por el virus de la hepatitis son la hepatitis B y de la
hepatitis C, pero la hepatitis A es la menos grave y la más leve de estas
enfermedades. De hecho, la hepatitis A, a diferencia de las otras dos, no se
vuelve crónica.
TRATAMIENTO:
No
existe un tratamiento específico para la hepatitis A, pero se recomienda al
paciente estar en reposo durante la fase aguda de la enfermedad, cuando los
síntomas son más severos. Además, las personas con hepatitis aguda deben evitar
el consumo de alcohol y cualquier sustancia que sea tóxica para el hígado,
incluyendo el acetaminofén
Las
comidas grasosas pueden causar vómitos debido a que las secreciones del hígado
que se necesitan para digerir las grasas están disminuidas y lo mejor es
evitarlas durante la fase aguda.
Más
del 85% de las personas con hepatitis A se recuperan en un período de tres
meses y más del 99% se recuperan dentro de un período de 6 meses.
La
hepatitis A usualmente mejora sin tratamiento alguno en pocas semanas.
Descansar mucho y evitar bebidas alcohólicas ya que causan problemas al hígado.
El médico le puede recetar medicamentos para aliviar los síntomas o le hará
saber qué medicamentos deberá evitar.
Al
recuperarse, el cuerpo habrá aprendido a combatir futuras infecciones de
hepatitis A. De todas formas, aún así puede contraer otros tipos de hepatitis.
Generalmente
no hay complicaciones.
PREVENCIÓN:
La
transmisión del virus se puede prevenir evitando agua y alimentos que puedan no
estar limpios, y mediante un lavado cuidadoso de las manos después de usar el
sanitario, así como con una limpieza minuciosa si hay algún contacto con la
sangre, las heces o cualquier líquido corporal de una persona afectada.
Las
personas que permanecen en guarderías o en instituciones en las que están en
contacto cercano con otras personas pueden ser más susceptibles a la rápida
transmisión de la hepatitis A. Sin embargo, un lavado minucioso de las manos y
buenos hábitos de higiene antes y después de cada cambio de pañal, antes de
servir los alimentos y después de usar el sanitario pueden ayudar a prevenir
epidemias institucionales.
La
inmunoglobulina se debe administrar a todos los que están en contacto cercano
con personas con hepatitis A.
Las
personas que se deben vacunar son, entre otras, las siguientes:
Aquellas
que viajen a áreas o países con niveles altos de hepatitis A. También los
drogadictos y aquellas que padezcan la infección crónica de hepatitis B ó C
La
vacuna contra la hepatitis A se aplica mediante dos inyecciones. La segunda
inyección se administra de 6 a 12 meses después de la primera inyección. Se
requieren ambas inyecciones para estar totalmente protegido del virus.
Todos
los niños deben recibir la vacuna y haber cumplido al menos 12 meses de edad
para recibir la primera inyección.
Los
adultos corren mayor riesgo de contraer la hepatitis A y las personas con
enfermedad crónica del hígado también se deben vacunar.
Si
usted tiene planeado viajar a países donde la hepatitis A es común, trate que
le administren ambas inyecciones antes de su viaje. Si usted no tiene tiempo
para recibir ambas inyecciones antes del viaje, haga que le administren la
primera inyección lo antes posible.
La
mayoría de personas desarrollan cierta protección en las primeras 2 semanas
luego de la primera inyección.
Usted
puede protegerse a sí mismo y proteger a los demás de la hepatitis A de las
siguientes maneras:
Siempre
lávese las manos con agua tibia enjabonada después de ir al baño, cambiar
pañales y antes de preparar alimentos o comer.
Cuando
visite un país en vías de desarrollo, use agua embotellada para beber, hacer
cubitos de hielo y lavar frutas y verduras.
La
mejora del saneamiento, la inocuidad de los alimentos y la vacunación son las
medidas más eficaces para combatir la hepatitis A.
La
propagación de la hepatitis A puede reducirse mediante:
•
Sistemas adecuados de abastecimiento de agua potable
•
Eliminación apropiada de las aguas residuales de la comunidad
•
Prácticas de higiene personal tales como el lavado regular de las manos con
agua salubre.
No
hay ninguna vacuna autorizada para niños menores de un año.
Al
cabo de un mes de haber recibido una sola dosis de la vacuna, casi el 100% de
las personas habrá desarrollado niveles protectores de anticuerpos. Incluso
después de la exposición al virus, una dosis de la vacuna dentro de las dos
semanas posteriores al contacto con el virus tiene efectos protectores. Aun
así, los fabricantes recomiendan dos dosis de la vacuna para garantizar una
protección a más largo plazo, de entre cinco y ocho años.
Millones
de personas han sido vacunadas en todo el mundo y no han sufrido efectos
adversos graves. La vacuna se puede administrar en el marco de los programas
ordinarios de vacunación infantil y puede emplearse junto con otras vacunas
administradas a los viajeros
Sarampión
DEFINICIÓN:
El
sarampión es una enfermedad infecciosa, febril y contagiosa producida por un
virus de la familia paramixovirus, que se caracteriza por un sarpullido
(exantema en términos médicos) que comienza en la cara y se va extendiendo
hacia el cuerpo y las extremidades.
CONTAGIO:
Se
transmite por vía respiratoria, o sea, a través de los estornudos y la tos.
Afecta sobre todo a niños o adultos jóvenes, aunque, afortunadamente, desde el
comienzo de la vacunación la enfermedad es cada vez menos frecuente en países
como el nuestro.
Se
puede transmitir desde tres días antes de iniciar la fiebre y la tos, y hasta
cuatro días después de que aparece la erupción o exantema.
SÍNTOMAS:
Después
de un periodo variable, tras el contagio (de 7 a 14 días), el niño comienza con
un cuadro catarral con gran afectación, con fiebre elevada, obstrucción nasal,
tos seca y ojos rojos (conjuntivitis), que pueden ir acompañados de malestar
general, dolores musculares, molestias con la luz (fotofobia) e hinchazón
(edema) en los párpados. Unos 3 días más tarde aparece el sarpullido que se
inicia en la cara y se va extendiendo en los 3 días siguientes hacia el cuerpo
y extremidades, incluidas las palmas de las manos y las plantas de los pies.
Coincidiendo con el inicio del exantema, pueden verse en la mucosa de la boca
unas manchas blanquecinas que son muy típicas de la enfermedad y que pueden
ayudar al diagnóstico (manchas de Koplick) aunque permanecen muy poco tiempo.
En unos 4 a 6 días, el sarpullido va desapareciendo en el mismo sentido en que
apareció, dejando algo de descamación. La recuperación completa se produce
alrededor de los 7-10 días del inicio del exantema.
DIAGNÓSTICO:
El
diagnóstico debe ser confirmado por un médico, ya que suele hacerse únicamente
por los signos y síntomas (la clínica) y se necesita algo de experiencia para
no confundirlo con otras enfermedades. Se confirma por laboratorio mediante
muestras de sangre, orina y muestra de la garganta (exudado faríngeo):
TRATAMIENTO:
No
hay tratamiento específico.
En
los casos típicos, el tratamiento se realiza en el domicilio y está dirigido a
los síntomas, por lo que se utilizan antitérmicos para controlar la fiebre (p.
ej. paracetamol), lavados frecuentes de los ojos, luz tenue (antes se ponía una
luz roja en la habitación) y se aconseja ofrecer líquidos abundantes para
prevenir la deshidratación. No se precisan antibióticos, a no ser que se haya
surgido alguna complicación infecciosa bacteriana como la neumonía, etc.
Se
debe evitar la ingesta de aspirina y jarabes con codeína en niños menores de 12
años.
COMPLICACIONES:
A
pesar de que se considera una enfermedad vírica benigna, el sarampión puede
provocar complicaciones incluso en niños sanos. Las más frecuentes son la
otitis media, la diarrea y la neumonía, pero las más graves, aunque raras, son
las que afectan al sistema nervioso central (cerebro, cerebelo, etc.) como son
la encefalitis (1 de cada 1000 casos) que se presenta en las semanas siguientes
al sarampión o la panencefalitis esclerosante subaguda (1 de cada 100.000), que
aparece años más tarde.
Si
el sarampión afecta a personas que tienen disminuidas sus defensas
(inmunodeprimidas) o están desnutridas (como en países del tercer mundo), la
evolución puede ser mucho más complicada e incluso, poner en peligro la vida.
PREVENCIÓN:
La
mejor prevención es evitar el contagio por lo que, como los humanos somos el
único reservorio del virus, si conseguimos que los niños no padezcan la
enfermedad, el virus desaparecerá, como ya ha ocurrido con la viruela, otra
enfermedad vírica que está erradicada.
Por
el momento, la manera que tenemos de evitar que los niños padezcan el sarampión
es que no entren en contacto con niños que lo padezcan y sobre todo vacunarlos.
La
vacuna del sarampión se administra junto a las vacunas de otras dos
enfermedades víricas: la rubeola y las paperas (parotiditis), en lo que se
conoce como vacuna triple vírica. Los gérmenes que se introducen en el
organismos a través de la inyección están vivos pero muy atenuados (no producen
la enfermedad) de modo que permiten a los niños producir defensas (anticuerpos)
frente a estas enfermedades, evitando que puedan padecerlas en el futuro. La
vacuna se administra dentro del calendario vacunal en dos dosis, con la primera
a partir del año de edad y la segunda un tiempo después, que puede variar desde
los 3-4 años a los 11-14 años.
La
vacuna es eficaz, es decir, evita la enfermedad durante el resto de la vida en
más del 90 % de los niños con la primera dosis. Con la segunda dosis se
consigue proteger a la mayoría de los que no quedaron protegidos con la
primera. Además, la vacunación evita la aparición de las complicaciones
neurológicas graves.
En
algunos casos, puede haber dudas acerca de si un niño ha padecido alguna de las
enfermedades contra las que protege la vacuna triple vírica. Esto no es muy
importante, porque la recomendación actual es vacunar a los niños con la
“triple vírica” a pesar de haber presentado alguna de las enfermedades
(sarampión, rubéola o paperas).
La
vacuna triple vírica, como cualquier medicamento, puede tener efectos
secundarios no deseados que suelen ser leves. Los más frecuentes son molestias
locales en el lugar de la inyección que aparecen el día de la administración o
manifestaciones generales como fiebre o sarpullido leve (parecido al sarampión)
que pueden aparecer una semana después (entre 5 y 12 días).
Aunque
se ha relacionado a esta vacuna con diferentes enfermedades como autismo,
diabetes, enfermedad inflamatoria intestinal, etc., no hay ninguna evidencia de
tal relación, mientras que si la hay, como se ha podido comprobar en algunos
países, entre la disminución de las coberturas vacunales (porcentaje de niños
que han sido vacunados del total de los que debían estarlo) y la aparición de
epidemias de sarampión.
En
países en vías de desarrollo con problemas graves de malnutrición la
administración preventiva de vitamina A, al aumentar la inmunidad o capacidad
de defenderse de las infecciones, previene la mortalidad infantil por varias
enfermedades infecciosas, entre ellas el sarampión.
Recomendaciones
en caso de epidemia:
Niños:
de 6 a 11 meses con una dosis de vacuna de sarampión-rubéola (doble viral o SR)
preliminar haciendo énfasis que se debe de aplicar la dosis del esquema al año
de edad; niños de 1 a 6 años que no han sido vacunados debe aplicarse vacuna
sarampión-rubéola-parotiditis (Triple Viral o SRP) y a los de 7 a 39 años que
no cuenten con antecedente de vacunación a partir del año 2000, se le aplicará
sarampión-rubéola (doble viral o SR).
Así
como a los trabajadores de: turismo, mercados, sexo comercial, de salud, del
magisterio y alumnos de secundarias, preparatorias y profesionales que vivan o
laboren alrededor de las áreas de riesgo.
Los
adultos mayores de 40 años no ameritan vacunación porque hay una alta
probabilidad de haber padecido la enfermedad y tener protección natural contra
el sarampión.
Vacuna
y embarazo:
En
general no se ha observado que la aplicación de la vacuna provoque alguna
alteración al feto o a la madre durante el embarazo, sin embargo, para evitar
que algunos problemas se relacionen con la vacuna, se recomienda no aplicarla
durante el embarazo, si esto llegase a ocurrir de manera accidental, no se debe
practicar el aborto, será necesario estrechar la vigilancia del embarazo y de
la mujer embarazada.
Laberintitis
CONSIDERACIONES GENERALES:
Los
trastornos del sistema vestibular son frecuentemente llamados laberintitis por
la población en general, y no es así. La laberintitis es una de las causas de
los trastornos del sistema vestibular que puede originar vértigo, sensación
ilusoria de movimiento, por ello no todo lo que causa vértigo, necesariamente,
tiene que ser laberintitis. De 40 pacientes mensuales, evaluados con vértigo,
sólo cuatro tienen laberintitis; quiere decir que la laberintitis no es tan
común como se piensa.
Anatomía:
En
el oído se distinguen tres partes: oído externo, que comprende el pabellón
auricular (oreja) y el conducto auditivo externo; oído medio, que abarca la
membrana y caja timpánica; y el oído interno que incluye el laberinto y el
caracol (cóclea). El laberinto es el órgano que da información sobre los
movimientos angulares y lineales a los cuales es sometido el cuerpo,
permitiendo junto con los otros elementos que conforman el sistema vestibular,
la postura adecuada, el equilibrio, la estabilidad ocular y la posición en el
espacio. El compromiso inflamatorio del laberinto es llamado laberintitis
DEFINICIÓN:
Es
la inflamación de la región laberíntica durante un proceso infeccioso agudo o
crónico del oído medio que penetra hacia el laberinto a través de la ventana
oval, la ventana redonda.
Es
una complicación que, a pesar de lo que ha avanzado la otología, no ha
desaparecido, por lo que se aconseja vigilar la función laberíntica en los
oídos otorréicos ante su eventual aparición. Acostumbra a ser el primer paso a
ulteriores complicaciones meningoencefálicas y deja siempre una pérdida auditiva
sensorial definitiva.
CAUSAS:
No
es un trastorno genético, porque depende de un proceso infeccioso adquirido. Es
importante acotar las causas que producen esa inflamación o infección. El
inicio de la laberintitis puede ser una simple infección del oído medio, que es
la estructura vecina al laberinto, estas infecciones generalmente son
producidas por virus o bacterias, donde las protagonistas son Streptococcus
neumonie, Haemophylus influenza y Moraxella catahrralis, que son las mismas que
producen otitis media y por continuidad afectan el laberinto.
Por
ejemplo, si una persona tiene una otitis media aguda (infección del oído medio)
por cercanía, esa infección, o las toxinas producidas por las bacterias que
están causando esa infección, pasan a través de unas estructuras conocidas como
ventana oval, llegan al oído interno, contaminan el laberinto y éste se
inflama.
Otra
de las formas, son casos de pacientes con otitis media crónica (otitis media de
larga data con más de tres meses de evolución) en la que se genera un tejido
llamado colesteatoma, producto de la inflamación crónica, que tiene la
particularidad de ir destruyendo el hueso creando continuidad con el oído
interno por lo que las bacterias pasan al laberinto y lo infectan.
Además
de la etiología otógena, la laberintitis puede tener su etiología en una
meningitis cerebroespinal o piógena (laberintitis meningógena), en una
infección diseminada por vía hemática (sarampión) y en traumatismos
accidentales o quirúrgicos.
SÍNTOMAS:
Sentir
que rota. Las cosas dan vuelta. Tener la sensación de que el piso se mueve o se
hunde. Dificultad para leer. Escuchar con dificultad. Si la mayoría de las
respuestas son positivas, seguramente existe un trastorno en el sistema
vestibular. La sensación de desequilibrio e inestabilidad, los movimientos
oculares involuntarios, la pérdida de la audición y los pitos en el oído son
los principales síntomas de la laberintitis. Este es uno de los trastornos del
sistema vestibular que implica la inflamación de los canales del oído interno.
No es más que un proceso inflamatorio-infeccioso del laberinto.
Tipos
de laberintitis:
Laberintitis
circunscrita:
Es
la comunicación anormal entre el oído interno y el oído medio. También es
conocida como laberintitis crónica, perilaberintitis, o fístula laberíntica.
Esta
complicación es específica de la otitis media colesteatomatosa y se produce por
erosión de la cápsula ótica del laberinto con exposición del endostio e
irritación laberíntica. Se calcula que el 10% de los colesteatomas producen
fístulas.
Las
fístulas laberínticas como complicación de una Otitis Media no colesteatomatosa
son muy raras.
Pueden
tener también un origen postquirúrgico, inmediato o retardado, incluso muy
retardado.
Estas
fístulas laberínticas cuyo origen es una Otitis Media se ha de diferenciar de
la fístula perilinfática postraumática de la ventana oval.
Su
lugar de asentamiento más frecuente es en la eminencia ósea del CSE, situada en
el antro mastoideo, pero también puede localizarse en el resto de los canales y
en el promontorio. La erosión da lugar a una fístula entre la cavidad timpánica
y la luz laberíntica. Actualmente se puede considerar como la complicación más
frecuente de la Otitis media crónica colesteatomatosa.
Laberintitis
serosa:
También
denominada laberintitis aguda tóxica. Las laberintitis son clásicamente serosas
antes de llegar a ser infecciosas, por tanto esta forma es considerada como de
transición hacia la infecciosa o supurada.
Se
trata de una inflamación intralaberíntica difusa, discreta y reversible, total
o parcialmente, producida por una reacción inflamatoria de vecindad, es decir,
un proceso agudo o crónico en el oído medio.
Laberintitis
supurada:
También
denominada aguda supurada, aguda supurada clásica, destructiva o necrosante. Su
terminología ha sido siempre un tanto imprecisa. Consiste, como su nombre
indica, en la invasión de los espacios laberínticos por contenido purulento,
bacterias y presencia de detritus.
Se
trata de un proceso muy serio que en su evolución natural conlleva la anulación
irreversible del laberinto y que cursa con un síndrome vertiginoso muy acusado
e hipoacusia profunda irreversible. Hoy es una complicación excepcional.
Etiología.
Puede
producirse en el transcurso de una Otitis Media Aguda o de una Otitis Media
Crónica, o bien establecidas ya otras complicaciones como mastoiditis o
meningitis.
En
la OMC colesteatomatosa, la infección se propaga desde el oído medio al
laberinto por una osteítis que llega a producir efracción ósea que lo más
frecuente es que sea por erosión del CSE y más raramente a través de las
ventanas o del promontorio. Otras efracciones pueden ser las quirúrgicas o
traumáticas.
También
puede propagarse sin efracción ósea a través del ligamento de la platina del
estribo.
En
la meningitis se ha propuesto una vía retrógrada a través del Conducto Auditivo
Interno.
Se
ha descrito algún caso sin lesión parietal ni penetración microbiana, siendo la
patogenia totalmente oscura a falta de una constatación anatómica.
Anatomía
patológica.
En
una primera fase aumenta la tensión de la perilinfa produciéndose una autentico
hidrops endolinfático, encontrándose en el líquido gérmenes, leucocitos y
aumento de proteínas. En una segunda fase la infección forma una colección
purulenta en el oído interno. Este empiema provoca la destrucción de los
epitelios neurosensoriales de la cóclea y del laberinto posterior, lo que
conlleva a la pérdida de la función vestibular y cofosis. Finalmente hay una
tercera fase de cicatrización, es la de las lesiones sensoriales, pues se
presenta una necrosis de las partes blandas del laberinto y unas lesiones óseas
que consisten en aparición de hueso neoformado. La curación pasa a través de la
pérdida de funciones.
Síntomas:
Se
caracteriza por la aparición, en un paciente aquejado de un proceso ótico
previo, de crisis vertiginosas, nauseas, vómitos y agravación de la hipoacusia
que pasa a ser de tipo perceptivo. Los acúfenos pueden o no estar presentes.
Siempre hay otorrea purulenta. Es un síntoma de estado grave.
Los
vértigos son violentos y acompañados de intensa sintomatología vegetativa.
Nistagmo hacia el lado sano, de tipo destructivo.
Hipoacusia
profunda o cofosis.
Frecuente
asociación de otras complicaciones endocraneales.
Aparece
un nistagmo en la exploración que es de tipo ablativo, paralítico o de
destrucción, es decir, hacia el lado sano, hacia el oído no afectado.
DIAGNÓSTICO:
Se
hace sobre la base clínica y antecedentes del paciente: Que haya tenido una
infección respiratoria superior, un dolor de oído, gripe fuerte, fiebre,
malestar, mareos o vértigo, sensación de que todas las cosas se mueven a su
alrededor y además no escucha bien (hipoacusia), permiten inferir que esa
persona pudiera tener una laberintitis. Esto se puede corroborar con la
evaluación clínica, al examinar al paciente se constatan signos de otitis media
y trastornos del equilibrio, complementado con exámenes de laboratorio que
revelan si se está en presencia de un proceso infeccioso, viral o bacteriano.
Otros
exámenes:
•
La audiometría permite conocer el umbral auditivo del paciente y finalmente si
es necesario, se puede realizar la tomografía axial computarizada de oído medio
y mastoides (TAC).
•
La electronistagmografía permite ver cómo está el funcionamiento del sistema
vestibular, y no debe realizarse en la fase aguda de la enfermedad. Sólo en
casos específicos se hace la resonancia magnética cerebral, que es un estudio
más completo, especialmente cuando se sospecha de complicaciones intracraneales
de otitis media. Por ejemplo meningitis y absceso cerebral.
Diagnóstico
diferencial con la enfermedad de Meniére:
Entre
ambos procesos puede existir una relación. El hidrops ha podido ser constatado
en temporales afectados por una OMC. Pueden darse casos de OMC que presentan
una sintomatología cócleo-vestibular fluctuante, habiéndose comprobado mediante
estudio anatomopatológico la existencia de lesiones características del hidrops
con predominio en la zona apical. El mecanismo fisiopatológico de este cuadro
se basa en el paso de productos enzimáticos a través de la ventana oval. La
fístula puede cursar con un agravamiento de la hipoacusia, acúfenos, sensación
de plenitud ótica y diploacusia, sintomatología que hace pensar siempre en un
Meniére. La hipoacusia, al contrario que en el Meniére suele ser de predominio
en agudos.
TRATAMIENTO:
Se
deben tomar en cuenta los medicamentos para tratar la infección e inflamación,
y los sedantes vestibulares, que controlan el trastorno del equilibrio que
comúnmente tiene la laberintitis; el tratamiento quirúrgico se reserva para los
casos de otitis media crónica colesteatomatosa.
En
general el antibiótico constituye la primera droga de elección y este va a
depender del tipo de bacteria que exista en esa laberintitis o en ese
compromiso del laberinto.
La
precocidad del tratamiento es muy importante en el pronóstico, si el
tratamiento se inicia con celeridad y en forma adecuada este trastorno tendrá
una buena recuperación.
El
tratamiento quirúrgico es requerido:
•
Cuando es producida por una OMA y no hay respuesta al tratamiento. Cuando
aparecen complicaciones endocraneales.
•
Cuando es producida por una OMC, no debe de realizar laberintectomía en caso de
que quede algún resto auditivo.
•
Timpanoplastia, si existe colesteatoma.
•
Mastoidectomía cuando la laberintitis está producida como complicación de una
mastoiditis.
EVOLUCIÓN:
La
resolución de la inflamación es lo más frecuente que acarree daño permanente
por fibrosis y neoformación ósea (laberintitis osificante).
Muchos
autores afirman que no es posible diferenciar entre una laberintitis serosa de
una supurada hasta valorar el estado cócleo-vestibular a posteriori, es decir,
si existe o no reversibilidad en la audición. Aunque excepcionalmente, puede
evolucionar produciendo una difusión endocraneal de la infección, originando
una meningitis o un absceso endocraneal.
PREVENCIÓN:
•
Evitar los procesos infecciosos en el oído medio
•
Controlar las alergias y las hipertrofias (crecimiento) de amígdalas y
adenoides para garantizar una buena ventilación de la vía aérea superior
•
Hacer ejercicios
Cuando
ya se tiene es recomendable:
•
Práctica de ejercicios especializados para lograr la recuperación funcional del
sistema vestibular
•
Disminuir los niveles de estrés
•
Practicar cualquier deporte o modalidad que proporcione paz y tranquilidad
•
Evitar estar sentado o tumbado con la cabeza quieta, esto puede prolongar y
hasta impedir el proceso de recuperación
•
Evitar en la fase aguda leer, las luces brillantes y los movimientos bruscos
•
Evitar tratamientos prolongados con sedantes vestibulares
•
Mantener cierto grado de reposo; no es recomendable, por ejemplo, manejar.
Enfermedades
Parasitarias
Ascariasis
Es una infección
causada por el parásito nematelminto Ascaris lumbricoides.
Causas
Las personas
contraen ascariasis al consumir alimentos o bebidas contaminados con huevos de
áscaris. Es la más común de las infecciones por lombrices intestinales y está
relacionada con una higiene personal deficiente y condiciones sanitarias
precarias. Las personas que viven en lugares donde se utilizan heces humanas
como fertilizante también están en riesgo de padecer esta enfermedad.
Una vez consumidos,
los huevos se incuban y liberan áscaris inmaduros llamados larvas dentro del
intestino delgado. Al cabo de unos días, las larvas migran luego a través del
torrente sanguíneo hasta los pulmones, suben a través de las vías respiratorias
grandes de estos órganos, son ingeridas de nuevo hacia el estómago y llegan al
intestino delgado.
A medida que las
larvas se desplazan a través de los pulmones, pueden causar una forma
infrecuente de neumonía llamada eosinofílica. Una vez de vuelta en el intestino
delgado, las larvas maduran hasta convertirse en áscaris adultos. Las lombrices
adultas habitan en el intestino delgado donde depositan huevos que están
presentes en las heces. Pueden vivir de 10 a 24 meses.
Se calcula que hay
mil millones de personas infectadas en todo el mundo. Si bien la ascariasis se
presenta en todas las edades, los niños parecen resultar afectados con mayor
intensidad que los adultos.
Síntomas
La mayoría de las
veces no hay síntomas, pero cuando se presentan pueden abarcar:
·
Tos
·
Expulsión de lombrices en las heces
·
Erupción de la piel
·
Vómito con lombrices
·
Expulsión de lombrices por la boca o la nariz
Pruebas y exámenes
La persona
infectada puede mostrar signos de desnutrición. Los exámenes para diagnosticar
esta afección abarcan:
·
Hemograma completo
·
Conteo de eosinófilos
Tratamiento
El tratamiento
incluye medicamentos que paralizan o matan las lombrices intestinales, como
albendazol o mebendazol. Estos fármacos no deben usarse en pacientes
embarazadas. El embonato de pirantel es el medicamento preferido para estas
pacientes.
Si se presenta obstrucción del intestino causada por un gran número de
lombrices, se puede utilizar una endoscopia para eliminar los huevos. En raras
ocasiones, se necesita una cirugía.
Expectativas (pronóstico)
La mayoría de las
personas se recupera de los síntomas de la infección, incluso sin tratamiento,
aunque pueden seguir portando las lombrices en el cuerpo.
Las complicaciones
pueden ser provocadas por lombrices adultas que migran a ciertos órganos como
las vías biliares, el páncreas o el apéndice. Si las lombrices se multiplican,
pueden bloquear el intestino.
Posibles complicaciones
·
Obstrucción de las secreciones del hígado (vías biliares).
·
Bloqueo en el intestino.
·
Orificio (perforación) en el intestino.
Cuándo contactar a un profesional médico
Consulte con el médico si tiene síntomas de ascariasis, particularmente
si han viajado a áreas de alto riesgo. Igualmente consulte si los síntomas
empeoran, no mejoran con el tratamiento o si aparecen nuevos síntomas.
Prevención
El mejoramiento de las condiciones sanitarias y de higiene en los países
en vías de desarrollo reducirá el riesgo en esas zonas. En las zonas donde es
común esta enfermedad, se puede recomendar un tratamiento de rutina o
preventivo (profiláctico) con desparasitantes.
Babesiosis
¿Qué es la babesiosis?
La babesiosis es una infección poco frecuente de la sangre provocada por
un parásito que vive en algunas garrapatas. Por lo general, las garrapatas del
ciervo portan el parásito que provoca esta enfermedad.
Las infecciones de babesiosis son más comunes en los animales que en los
seres humanos, pero se han informado casos en partes de los Estados Unidos. La
babesiosis se ha informado, la mayoría de las veces, en las áreas del noreste y
la región central superior del país, en especial, a lo largo de las costas.
Síntomas
¿Cuáles son los síntomas de la babesiosis?
Algunas personas que tienen babesiosis podrían no tener síntomas. Cuando
se producen los síntomas, a menudo, son similares a los síntomas de la gripe e
incluyen:
Fiebre (tan alta como 104 °F).
Escalofríos.
Sudoración.
Debilidad.
Fatiga.
Dolores articulares y musculares.
Pérdida del apetito.
Dolor de cabeza.
La babesiosis puede afectar a personas de todas las edades, pero la
mayoría de las personas que la desarrollan tienen entre 40 y 60 años.
Causas y factores de riesgo
¿Quiénes tienen babesiosis?
Las personas que pasan tiempo en áreas donde las garrapatas son comunes
(ya sea por trabajo o por actividades recreativas) tienen un riesgo más alto de
desarrollar enfermedades transmitidas por las garrapatas. Por lo general, las
garrapatas esperan cerca de la parte superior de los pastizales y arbustos
bajos a que personas o animales rocen aquella parte. A menudo, las garrapatas
se trepan por la ropa o los cuerpos de las personas durante varias horas o más
antes de adherirse a la piel.
Diagnóstico y pruebas
¿Cómo puede determinar mi médico si tengo babesiosis?
Su médico necesitará realizar análisis de sangre para ver si tiene esta
enfermedad. Su médico también podría realizar análisis de sangre para buscar
otras infecciones que las garrapatas pueden portar.
Tratamiento
¿Cómo se trata la babesiosis?
En las personas que tienen sistemas inmunitarios sanos y solo casos
leves de babesiosis, por lo general, no se necesita tratamiento. El cuerpo
combate la infección por sí solo.
A las personas que tienen un caso más grave de babesiosis, por lo
general, se las trata con 2 tipos de antibióticos. Si usted desarrolla falta de
aire o cualquier otro síntoma después de empezar a tomar los antibióticos,
informe a su médico de inmediato.
Algunas personas que tienen casos muy graves de babesiosis o sistemas
inmunitarios débiles necesitan ir a un hospital para recibir tratamiento.
Prevención
¿Cómo puedo prevenir las enfermedades transmitidas por las garrapatas?
La mejor manera de prevenir las enfermedades transmitidas por las
garrapatas es evitar ser picado por garrapatas. Cuando esté al aire libre, siga
estas pautas:
1. Use repelentes de garrapatas de acuerdo con las
instrucciones para ayudar a prevenir picaduras. Use un repelente de insectos
que contenga del 20% al 30% de N, N-dietil-meta-toluamida (DEET, por sus siglas
en inglés). Los repelentes de garrapatas que contienen DEET pueden colocarse
directamente en la piel o en la ropa antes de dirigirse a las áreas infestadas
por las garrapatas. Aplique el DEET con moderación en la piel, de acuerdo con
las instrucciones en la etiqueta. No lo aplique en la cara ni en las manos de
los niños y no lo use en lactantes menores de 2 meses. Los repelentes que
contengan permetrina deben colocarse solo en la ropa.
Asegúrese de hablar con su médico antes de aplicar algún repelente de
garrapatas a su hijo. Su médico puede brindarle más información sobre qué tipo
y concentración de repelente es seguro usar.
2. Use ropa de color claro que cubra la mayor parte de la
piel cuando vaya al bosque o a un área cubierta de césped y arbustos. Esto hace
que ver y quitar las garrapatas de la ropa sea más fácil. Use una camisa de
mangas largas y pantalones largos en lugar de pantalones cortos. Coloque las
piernas de los pantalones dentro de los calcetines o las botas para tener una
mayor protección. Recuerde que, por lo general, las garrapatas se encuentran
cerca del suelo, en especial, en áreas húmedas y con sombra. Revise todo su
cuerpo para ver si tiene garrapatas después de haber estado en áreas infestadas
por garrapatas y haga lo mismo con sus hijos y mascotas. Los lugares comunes de
las picaduras de garrapatas incluyen la parte posterior de las rodillas, el
área de la ingle, las axilas, las orejas, el cuero cabelludo y la nuca.
3. Quite cualquier garrapata adherida lo antes posible. Para quitar
una garrapata adherida, use pinzas finas para sujetar la garrapata firmemente
por la cabeza (o tan cerca de la cabeza como sea posible) y tire. No use calor
(como un fósforo encendido), vaselina ni otros métodos para intentar hacer que
la garrapata "salga" por sí sola. Estas no son maneras eficaces de
quitar una garrapata.
4. Lave bien el área donde estaba adherida la garrapata con agua y
jabón. Observe el área durante algunas semanas y anote cualquier cambio. Usted
debe llamar a su médico si desarrolla un sarpullido alrededor del área donde la
garrapata estaba adherida. Asegúrese de informar a su médico que lo picó una
garrapata y cuándo sucedió. Solo las personas que se enferman y/o tienen
sarpullido después de haber sido picadas por una garrapata necesitan
antibióticos. Si a usted lo pica una garrapata y no se enferma ni tiene
sarpullido, no necesita antibióticos.
Es una infección
causada por el gusano Equinococcus granulosus o Echinococcus
multilocularis.
Causas, incidencia y factores de riesgo
El equinococo es
común en:
·
África
·
Asia central
·
Sur de Suramérica
·
El Mediterráneo
·
El Medio Oriente
En los Estados
Unidos, esta enfermedad es muy poco común, sin embargo, ha sido detectada en
California, Arizona, Nuevo México y Utah.
Los seres humanos
resultan infectados cuando ingieren los huevos en alimentos contaminados. La
infección llega al hígado en donde se forman los quistes. Los quistes se pueden formar igualmente en:
·
El cerebro
·
Los huesos
·
El riñón
·
Los pulmones
·
Los músculos esqueléticos
·
El bazo
Los factores de
riesgo abarcan el hecho de estar expuesto a:
·
Ganado
·
Venados
·
Exposición a las heces de perros, lobos o coyotes
·
Cerdos
·
Ovejas
Síntomas
Un quiste hepático
puede permanecer asintomático entre 10 a 20 años hasta que crece lo suficiente
como para ser palpado durante un examen físico.
Los síntomas
abarcan:
·
Dolor en la parte superior derecha del abdomen
Signos y exámenes
·
Dolor abdominal
·
Problemas con la piel y otros órganos
Los siguientes
exámenes se pueden llevar a cabo para encontrar los quistes:
·
Exámenes de sangre
·
Pruebas de función hepática
Con mucha
frecuencia, la equinococosis se descubre accidentalmente cuando se hace un
estudio imagenológico por otra razón.
Tratamiento
Muchos pacientes se
pueden tratar con albendazol o mebendazol, medicamentos que con frecuencia se
utilizan hasta por tres meses. El prazicuantel es otro medicamento que puede
servir en combinación con los dos anteriores.
De ser posible, los
quistes se pueden eliminar con cirugía, la cual puede ser complicada.
Expectativas (pronóstico)
El resultado
probable es bueno si los quistes responden al medicamento oral.
Complicaciones
Los quistes se
pueden romper y causar una enfermedad grave, incluyendo:
·
Fiebre
·
Presión arterial baja
·
Shock
Los quistes también
se pueden propagar por todo el cuerpo.
Situaciones que requieren asistencia médica
Consulte con el
médico si desarrolla síntomas de este trastorno.
Prevención
En las áreas donde
se sabe que se presenta esta enfermedad, la educación en salud y la eliminación
rutinaria de equinococos de los perros pueden ayudar a prevenir la enfermedad
Larva migratoria
Causas
Los huevos de
anquilostoma se encuentran en las heces de gatos y perros infectados. Cuando
los huevos eclosionan, las larvas infestan cualquier suelo y vegetación
contaminados.
Cuando usted entra
en contacto con este suelo infestado, las larvas se pueden enterrar en la piel
y causan una respuesta inflamatoria intensa que lleva a que se
presente erupción y una fuerte picazón.
La larva migratoria
es más común en países con climas cálidos y afecta más a los niños que a los
adultos. En los Estados Unidos, los estados del sudeste presentan las tasas más
altas de infección. El principal factor de riesgo para esta enfermedad es el
contacto con suelo arenoso y húmedo contaminado con heces de gato y perro.
Síntomas
·
Huellas elevadas en la piel similares a una serpiente que se pueden
diseminar con el tiempo, por lo regular aproximadamente 1 cm por día (las
infecciones intensas pueden causar varias huellas) y por lo general ocurren en
los pies y en las piernas.
Pruebas y exámenes
El médico
generalmente a menudo puede diagnosticar esta afección al examinar la piel. En
raras ocasiones, se hace una biopsia de piel para descartar otras afecciones. En
contadas ocasiones, se hace un examen de sangre para ver si usted tiene un
incremento de eosinófilos.
Tratamiento
Se pueden usar
antiparasitarios como tiabendazol, albendazol o ivermectina para tratar la
infección.
Expectativas (pronóstico)
La larva migratoria
con frecuencia desaparece por sí sola al cabo de semanas o meses. El
tratamiento ayuda a que la infección desaparezca más rápidamente y es eficaz.
Posibles complicaciones
·
Infecciones cutáneas bacterianas causadas por el rascado.
·
Diseminación de la infección a través del torrente sanguíneo a los
pulmones o al intestino delgado (poco común).
Cuándo contactar a un profesional médico
Solicite una cita
con el médico si usted o su hijo presenta lesiones cutáneas en forma de
serpiente, que producen picazón y se mueven de un área a otra.
Prevención
La higienización
pública y la desparasitación de perros y gatos ha disminuido la infestación por
anquilostoma en los Estados Unidos.
Las larvas de anquilostoma a menudo ingresan al cuerpo a través de los
pies descalzos, así que el uso de calzado en las áreas donde se sabe que se
presentan las infestaciones por anquilostoma ayuda a prevenir la infección.
Enfermedades
bacterianas
Difteria
Es una enfermedad infectocontagiosa grave que se caracteriza por la
presencia de falsas membranas blanquecinas, principalmente en la garganta
(amígdalas y faringe). Es más común en la segunda infancia y en la
adolescencia, y raramente ataca a los adultos.
Agente etiológico (causante)
Es una bacteria alargada conocida como bacilo diftérico o bacilo de
Loeffler, que se localiza en las falsas membranas. Este bacilo segrega toxinas,
que se difunden por todo el organismo y causan la enfermedad.
Contagio
El contagio es directo cuando se produce por las microgotas de saliva
del enfermo o del convaleciente que contienen trocitos microscópicos de
membrana con bacilos, y que son expulsados al hablar, con la tos o con el
estornudo.
La transmisión también puede ser indirecta, a través de ropas u otros
objetos que hayan estado en contacto con los enfermos.
Síntomas generales
La incubación es corta, dura de 1 a 3 días. Luego aparece un ligero
estado febril ( 37 a 37,5º) que desemboca en una angina, la cual se
recubre de la falsa membrana típica. Poco a poco ésta va invadiendo toda la
garganta (amígdalas, úvula, velo del paladar) y se hace cada vez más
gruesa. Se inflaman los ganglios del cuello, la fiebre se eleva y la deglución
es dolorosa.
Algunas veces, en el curso de la convalecencia se presentan
complicaciones graves como el “crup diftérico”, que puede provocar la muerte
por asfixia.
La inmunidad que confiere esta enfermedad es transitoria.
Tratamiento
El aislamiento del enfermo debe ser riguroso, así como la desinfección
de todos los objetos que están en contacto con él.
Se dispone de suero y vacuna antidiftéricos, que se aplican, según los
casos, como curativo o como preventivo. La revacunación es imprescindible por
la corta duración de la inmunización.
Existe una reacción, llamada reacción de Schick, que permite conocer al
grado de receptibilidad del individuo con respecto a la enfermedad. Consiste en
una inyección intradérmica de una pequeña dosis de toxina diftérica. Si pasadas
las veinticuatro horas de aplicada aparece alrededor de ella una inflamación
que persiste algunos días, la reacción es positiva e indica que el sujeto puede
contraer la difteria. Si, por el contrario, no aparece ningún síntoma, está
inmunizado.
Leptospirosis
Es una enfermedad producida por la bacteria Leptospira y
el contagio se produce por zoonosis: de los animales (ratas, gatos, perros) al
hombre.
Se produce esta enfermedad por la Lectospira icterohaemorrhagiae,
que mide 6 a 10 micras de longitud. Crece con bastante facilidad en
terrenos constituidos por suero cubierto de aceite de vaselina, en un ambiente
cuya temperatura oscila entre limites muy amplios (entre 10º y 40º C, siendo
los 30º C la temperatura óptima) y ligeramente alcalino (pH 7,4).
Es patógena para la rata, el perro y, sobre todo, para la
cobaya, utilizada en el diagnóstico biológico de la enfermedad.
Epidemiología
Es una enfermedad cosmopolita que se conoce en todas las latitudes.
Entre las causas predisponentes tienen notable importancia las ambientales, ya
que el agente patógeno se adapta bastante bien al ambiente externo y también
puede multiplicarse por el agua en los terrenos fangosos y húmedos. Por ello
están particularmente expuestos a la infección todos aquellos que, por motivos
profesionales, se encuentran en contacto con el agua en estado superficial,
como los arroceros, los que trabajan en las cloacas, en cenagales, en las minas
con alto índice de humedad o en las plantaciones tropicales.
La principal fuente de infección para el hombre la constituyen las
ratas, que contraen infecciones crónicas y pueden infectarse fácilmente entre
sí por contagio directo.
|
Vector peligroso.
|
La vía de ingreso en el organismo humano suele ser la mucosa,
especialmente oral, y también la vía cutánea, a través de pequeñas soluciones
de continuidad de la epidermis. La única vía de eliminación importante, desde
el punto de vista epidemiológico, es la urinaria.
Síntomas
Después de un periodo de incubación de entre 8-10 días, la enfermedad se
inicia con fiebre continua o remitente, acompañada de cefalalgia, mialgias y
dolores en los huesos. Al cabo de 4-6 días, la fiebre disminuye y aparece la
ictericia, acompañada de fenómenos hemorrágicos en correspondencia con la piel,
con las mucosas y con los órganos internos.
El cuadro clínico se completa con una hepatosplenomegalia (aumento del
tamaño del higado y del bazo) muy pronunciada por la aparición de albuminuria
(albúmina en la orina), cilindruiria (cuerpos cilíndricos en la orina) y
hematuria (sangre en la orina) que ponen de manifiesto la participación renal
en el proceso morboso; además, pueden presentarse manifestaciones nerviosas y
cardiorrespitatorias.
En los casos graves, la muerte sobreviene por coma y anuria (supresión de
orina); con frecuencia la sintomatología se resuelva espontáneamente, con
progresiva atenuación del cuadro clínico.
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Vasculitis por leptospirosis.
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Diagnóstico
Además de la utilidad que prestan los criterios clínicos y
epidemiológicos, el diagnostico se basa en el examen investigador de la
leptospira, que se efectúa en la sangre del enfermo durante la primera semana
de enfermedad, y luego en la orina, ya que la eliminación del agente patógeno a
través de esta ultima se inicia en la segunda semana.
Se puede recurrir al serodiagnóstico de Martín y Pettit, haciendo
pruebas con el suero del enfermo mediante cultivos también recientes de
leptospiras en terreno liquido.
Tratamiento
Se basa, sobre todo, en empleo de penicilina a dosis elevadas; los
antifebrífugos, analépticos, sedantes y extractos corticosuprarrenálicos están
indicados para la terapéutica sintomática. Luego, el tratamiento de la
insuficiencia hepática requiere la administración de glúcidos en abundante
cantidad (por inyección venosa), de extractos hepáticos y de vitaminas. También
la insuficiencia renal se beneficia de la aportación de glúcidos en soluciones
hipertónicas.
Tos convulsiva o Tos ferina
Es una enfermedad de la infancia, muy contagiosa, que ataca a las vías
respiratorias y se caracteriza por típicos accesos de tos. La frecuencia de la
enfermedad es mayor en el invierno.
Agente etiológico
El agente causal es el Haemophilus pertussis, bacilo esférico
(cocobacilo). Al producirse los primeros síntomas los gérmenes se agrupan en la
mucosa respiratoria.
Contagio
Por tratarse de una enfermedad sumamente contagiosa, el contagio se
realiza por vía directa, principalmente por las gotitas de Flügge, o por vía
indirecta, mediante objetos contaminados.
La contagiosidad es mayor durante la fase inicial catarral, antes que se
declaren los accesos de tos. Esto contribuye a aumentar el contagio.
Síntomas generales
Después de una incubación de alrededor de dos semanas se inicia el
período catarral, que se confunde con un resfrío común. Estos síntomas duran
de diez a catorce días para continuar con el período convulsivo, que se
caracteriza por los inconfundibles accesos de tos, a causa de los cuales el niño
queda exhausto y fatigado, y con dificultades respiratorias. Estos accesos en
algunos casos van acompañados de vómitos. La complicación más común es la
neumonía.
Tratamiento
Es fundamental el aislamiento del paciente en la fase catarral del
proceso, aunque esto resulta difícil porque el diagnóstico precoz es casi
imposible por su similitud con el resfrío común.
Una vez desencadenada la enfermedad es conveniente una buena
desinfección para evitar el contagio de otros niños, ya que el de los adultos
es muy raro.
La enfermedad confiere una inmunidad duradera, pero las vacunas otorgan
una inmunidad parcial. A pesar de ello su aplicación con fines preventivos debe
ser obligatoria para disminuir los casos y la gravedad de la enfermedad.
Tuberculosis
Es una enfermedad infectocontagiosa que evoluciona en brotes sucesivos,
a veces con años de intervalo. Se caracteriza por la formación en el organismo
detubérculos, en los cuales se encuentran los agentes causales.
Existen varias formas de tuberculosis, todas de ellas causadas por el
mismo agente patógeno. La más frecuente es la tuberculosis pulmonar, que se
registra en el noventa por ciento de los casos.
Agente etiológico
Es una bacteria alargada, a la que se denominó bacilo de Koch en
homenaje a su descubridor, el médico y bacteriólogo alemánRobert
Koch (1843-1910), quien también aisló el bacilo del cólera.
Este microorganismo se encuentra en abundancia en las expectoraciones
(saliva y esputos) y deyecciones (orina y heces) de los enfermos. Es muy
resistente, pero el calor húmedo y los rayos ultravioletas lo destruyen
fácilmente, en tanto que la luz solar disminuye su virulencia.
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Mycobacterium
tuberculosis o bacilo de Koch.
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Contagio
En la mayoría de los casos, el contagio directo se produce por vía
pulmonar al inhalar aire con bacilos emitidos por la tos o los estornudos de
los enfermos, o por el polvo atmosférico contaminado. También pueden ingerirse
junto con alimentos contaminados; en este caso la infección se produce por vía
digestiva.
El contagio es de hombre a hombre o de los animales al hombre, ya que
algunos de ellos (vacas, cerdos, perro, gatos, aves) pueden tener tuberculosis.
El contagio de los animales al hombre puede ser directo, como en el caso de las
personas que conviven con animales tuberculosos.
El contagio indirecto se produce a través de objetos tocados por
enfermos o de alimentos contaminados por las moscas o que procedan de animales
tuberculosos.
Síntomas generales
La tuberculosis evoluciona en tres fases:
Primera fase: Corresponde a la entrada de los bacilos en el organismo, que como
vimos, puede producirse por vía pulmonar o digestiva. Es la primoinfección,
y no se acompaña de síntomas de enfermedad. Si el organismo no está debilitado,
las defensas propias (glóbulos blancos) forman alrededor de ellos una barrera
cuya pared se calcifica y da lugar al tubérculo o nódulo. Después de un tiempo
puede curar.
Segunda fase: Es la diseminación del bacilo por vía sanguínea. Se presentan
trastornos diversos como fiebre y congestión pulmonar, que si son bien
tratados, se siguen de la curación.
Tercera fase: Algunas veces los bacilos se localizan en distintos órganos para
“despertar” cuando las defensas naturales del individuo ceden por debilitamiento,
exceso de fatiga y otras enfermedades. Aparecen entonces lesiones,
principalmente en los pulmones, aunque a veces afectan las meninges, el
intestino, el riñón, los huesos, los ganglios, la laringe o la piel.
La tuberculosis pulmonar, llamada tisis, es la
más común y se caracteriza por tos seca, adelgazamiento inexplicable, palidez,
ojos brillantes y elevación de la temperatura por las tardes seguida de
transpiración nocturna. El estudio radiográfico de los pulmones demuestra la
presencia de cavidades o cavernas, que se producen cuando los bacilos
localizados en el interior de los tubérculos ablandan la capa protectora y
quedan en libertad.
Estos bacilos forman nuevos focos infecciosos, que originan tubérculos y
luego cavernas. De tal modo el tejido pulmonar desaparece poco a poco y la
infección va en aumento. Esa sustancia blanda, cargada de bacilos, puede ser
expulsada al exterior con los esputos. Según el grado de destrucción pulmonar,
puede contener sangre.
La tuberculosis no es una enfermedad hereditaria, pero los hijos de padres tuberculosos tienen una predisposición a contraer la enfermedad. Los recién nacidos de madre tuberculosa son normales, aunque están amenazados de rápido contagio, por lo que es conveniente separarlos de su madre.
Tratamiento
La enfermedad se impide por medio de una buena higiene general
(viviendas limpias y soleadas), alimentación suficiente y adecuada, salario
decoroso, seguro social que ampare a los enfermos y cumplimiento de preceptos
higiénicos tales como no salir en el suelo.
El alcoholismo y el tabaquismo también son causas predisponentes porque
disminuyen las defensas propias del organismo.
Los exámenes radiográficos frecuentes, la vacunación y la cutirreacción
contribuyen a la erradicación de esta temible enfermedad.
La vacuna antituberculosa o BCG se
administra por vía bucal a los recién nacidos antes de los diez días de vida y
al ingresar a la escuela primaria.
Actualmente, cuando se diagnostica a tiempo, la enfermedad es
completamente curable puesto que existen medicamentos muy eficaces para su
tratamiento.
























esta muy buena la informacion
ResponderEliminarmuy buena la pagina muy clara, y precisa saludos !
ResponderEliminarBuena informacion, esta muy detallada y completa me servirá mucho para prevenir esas enfermedades ;)
ResponderEliminarMuy buena la pagina , con informacion muy clara y detallada de las enfermedades en cuestion, ademas de su respectivo metodo de prevencion.
ResponderEliminarme parece muy interesante tu blog compañero, super concreto y directo. saludos y que estes bien ;-)
ResponderEliminarBuena información sobre los tipos de enfermedades me pareció interesante, ya que se encuentra modos de contagio para poder prevenirlas. saludos
ResponderEliminarMuy buen blog compañero, la información esta clara y precisa, ojala mas personas lo lean para que se puedan informar sobre la prevención de estas enfermedades.
ResponderEliminarMuy completo tu blog javier, muy interesantes contenidos y muy bien graficados.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarMe gusto tu blog lo que mas me llamo la atencion era las diferencias de la hepatitis a y b y esta muy claro todo , como los podemos contajiar y la prevencion
ResponderEliminarMe encanto tu blog excelente enfasis en la prevencion de las enfermedades. Felicidades
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar:o buen blog lei varias cosas que me interesaron
ResponderEliminarMuy bueen blog Javier, muy completo sin dudas me ayudara para entender y estudiar.
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